Debo partir esta crónica con una confesión: no conocía a Álvaro de Luna antes del jueves. Y a eso hay que sumarle que en lo personal no tenía presupuestado ir a verlo, sin embargo mi amiga Caro Esquivel (que siempre me da buenos tips de conciertos y artistas) me avisó que ese día Álvaro se presentaba en el Club Subterráneo y me recomendó escucharlo. Le hice caso. 

Es importante señalar que la semana pasada en Chile hubo muchos conciertos y festivales. Algunos enormes, como el RockOut, o el Primavera Sound, que se llevaron toda la atención de los medios. Por eso cuando llegué al Club Subterráneo fue una alegria enorme porque esos conciertos pequeños que se alejan de las estridencias publicitarias son un refresco enorme. 





Source link