El crimen no descansa y cada vez es más descarado. En Perú, un hombre esperaba a que un amigo le abriera la puerta de su casa cuando dos asaltantes lo encañonaron y le quitaron su celular. Sin embargo, la caída providencial de un costal de cemento interrumpió el atraco.

Todo tuvo lugar en el distrito de El Agustino, en Lima. A plena luz del día, dos hombres se bajaron de un mototaxi para despojar de sus pertenencias a un joven que se encontraba esperando a que su amigo le abriera el portón para guardar su motocicleta.

Los asaltantes encañonaron al muchacho y comenzaron a revolver sus pertenencias cuando de pronto, un costal de cemento fue arrojado desde las alturas y el golpe ahuyentó a los criminales que volvieron a subir a su vehículo mientras disparan al aire. Como Zeus o Thor, el albañil dejó caer uno de sus rayos desde las alturas y devolvió a los ladrones al agujero de donde salieron.

Los hechos quedaron registrados en las cámaras de seguridad que vigilan las calles del barrio, pero la gente asegura que este solo es otro atraco más de los incontables crímenes y robos que se suscitan en la localidad, casi siempre a mano armada.

Varios testigos declaran que el salvador de este motociclista es nada más y nada menos que un albañil que se encontraba trabajando en un edificio cercano y que escuchó el asalto. Al final del video puede apreciarse cómo el amigo del joven de la moto sale para intentar ayudar a su colega, pero los criminales ya huían del sitio.

Todo quedó en un mero susto, pero se agradece la acción valerosa del constructor que tiró su material de trabajo para ayudar a alguien más a no ser robado.

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