Para un perrito que vaga por las calles y está hambriento no hay nada más tentador que el jugoso trompo de carne al pastor que está en las taquerías en México y que muchas veces se coloca a la entrada del establecimiento para que el olor y la vista atraigan a más clientes, aunque eso también atrae a más canes y no faltará alguno que se anime a robar un poco de esa delicia.

En Xoxocotlán, Oaxaca, México, alguien captó el momento en el que un perrito se arriesga y llega hasta el trompo donde recién habían acomodado la carne, por lo que no estaba caliente, y empezó a comer, algo que incluso hubiera causado ternura. Sin embargo, lo que desató la polémica fue que los empleados de la taquería siguieron vendiendo tacos como si nada pasara.

Más que una simple travesura, lo que hizo este perrito es una cuestión de vida o muerte porque al vivir en la calle, además de los riesgos de maltrato o de ser atropellado, sufre por no tener comida. En este caso, el perrito se dejó llevar por su instinto y se acercó para comer la carne, con el riesgo de que los empleados le hicieran daño.

A través de redes sociales, empezaron a circular las imágenes del can dándole una mordida al trompo. Luego apareció una empleada para ahuyentarlo, pero lo increíble es que siguió con sus labores como si nada hubiera pasado, ni siquiera intentó cortar la parte donde el perrito había mordido y lamido, porque sería lógico pensar que al deambular por las calles, no estaría muy limpio.

Por la actitud de la empleada podemos adivinar que la mujer no tiró la carne y así la vendió. Ahora solo esperamos que no se vaya a dar un contagio masivo de alguna enfermedad entre quienes fueron a comer ese día o en cualquier otro momento, porque si fueron capaces de pasar por alto algo así, entonces sus medidas de higiene no deben ser muy buenas en todos sus procesos. ¿Se te antojaron unos tacos?



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