Las autoridades decretaron la cancelación de grandes eventos, el cierre de restaurantes, centros comerciales y la suspensión de las clases presenciales.

Por Agencia UNO-Europa Press

Las autoridades de China decidieron confinar a los habitantes de Xiamen, ciudad de 5 millones de habitantes y una de las más pobladas de la provincia suroriental de Fujian, tras un rebrote de COVID-19.

Dentro de las medidas ordenaron a los habitantes que no salgan de la ciudad, además de cancelar grandes eventos, el cierre de restaurantes, centros comerciales y la suspensión de las clases presenciales.

La Comisión Nacional de Sanidad de China informó este martes que de los 60 nuevos contagios locales de COVID-19 diagnosticados, 32 se localizaron en Xiamen. En tanto, análisis preliminares citados por la prensa local apuntaron a la presencia de la variante Delta.

Las autoridades indicaron que sospechan que el paciente cero es un hombre que volvió a China desde Singapur y desarrolló los síntomas tras dar negativo por COVID-19 y completar una cuarentena de 14 días. El hijo de 12 años y un compañero de curso fueron los primeros contagiados justo después de la reapertura de las clases presenciales.

Junto a ello, en Fujian ya se confirmaron más de cien casos desde la semana pasada, tras un brote originado supuestamente en la ciudad de Putian, al norte de Xiamen, la que permanece confinada desde el pasado fin de semana. 

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