Existen canciones que se convierten en auténticos himnos, no solo para los seguidores de la banda o el cantante en cuestión, sino porque los fanáticos de algún deporte las adoptan y hacen explotar la emoción cada vez que se escuchan en el estadio, generando tal movimiento que incluso es capaz de hacer temblar a la Tierra. Literal.

El equipo de futbol americano de los Hokies del Tecnológico de Virginia acostumbra usar Enter Sandman, de Metallica, como entrada de los jugadores al campo y durante un partido, la emoción fue tanta que el movimiento de los seguidores en las gradas fue captado por el sismógrafo. Para que te des una idea de cuánta energía se mueve en cada partido.

A partir del año 2000 se usa esta canción para marcar la entrada del equipo al campo. Pero un año después, al escucharla, uno de los asistentes comenzó a saltar de la emoción, lo que se empezó a replicar por todo el estadio. Desde entonces, esto se ha vuelto una escandalosa tradición que ha ido en aumento.

Sin embargo, esta fue una ocasión especial, porque era el primer partido de la temporada. Además, debido a la pandemia, los seguidores tenían más de un año sin ver un partido en vivo. En el estadio había 65 000 personas con la emoción al límite para disfrutar del juego entre los Hokies y los Tar Heels de Carolina del Norte, así que al salir su equipo favorito, hicieron que todo temblara.

La lectura del sismógrafo en Blacksburg, Virginia, captó el momento en que la fanaticada empezó a brincar en el estadio. Aunque técnicamente no se puede hablar de un sismo, fue notorio el movimiento generado por los 65 000 asistentes, saltando al escuchar la canción que es su himno. Sin duda, un momento espectacular.

Un momento impresionante y una de las entradas más espectaculares en todo el mundo del deporte. Lo mejor de todo es que la emoción y el movimiento no fueron en vano, porque al final, los Hokies se impusieron por 17 a 10 a sus rivales, en lo que se espera sea una buena temporada para este equipo y su telúrica afición.

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